"Ley 1712 de Transparencia y del Derecho de Acceso a la Información Pública Nacional".

Encefalopatía

Certificado otorgado a Colombia por la OIE como país de riesgo controlado de EEB. París, mayo 2009.

 
 
 

Resolución ICA 1281 de Abril de 2010, por medio de la cual se establecen los requisitos sanitarios para prevenir la introducción de la Encefalopatía Espongiforme Bovina a través de la importación de bovinos, productos y subproductos de riesgo.

 

Fecha de actualización: 7 de julio de 2011

 

Encefalopatía espongiforme bovina (EEB)

 

La encefalopatía espongiforme bovina es una enfermedad progresiva fatal del sistema nervioso central de los bovinos, se conoce también como enfermedad de las vacas locas, patología que fue diagnosticada por primera vez en el Reino Unido en 1986.  La EEB se caracteriza por la presencia de una proteína infecciosa anormal, carente de acido nucleído denominado prión. La enfermedad es degenerativa, progresiva, transmisible y mortal que tiene un periodo de incubación estimado de 4 a 6 años.

 

Afecta tanto a los animales como al hombre, causando degeneración de sistema nervioso central produciendo cambios espongiformes en estos tejidos. El prion es resistente a los procedimientos comerciales de desactivación tales como el tratamiento térmico. La incidencia de EEB es mayor en ganado de leche que en el de carne, ya que el ganado de leche recibe más raciones concentradas que pueden contener harina de carne y huesos. Este agente se caracteriza por ser resistente a tratamientos químicos y físicos, es estable en un amplio rango de variaciones de pH y no se ve afectado por las alteraciones post mortem.

 

Los síntomas clínicos son consecuencia de la acumulación del prion en las neuronas, originando la muerte de éstas; en general los signos son: pérdida de peso y disminución de la producción sin causas aparentes,  cambios de comportamiento, incoordinación, hipersensibilidad a los estímulos lumínicos, sonoros y táctiles, tremor en los músculos de la cabeza y el cuello y finalmente se presenta convulsiones, parálisis y por último la muerte.

 

Las sospechas de la enfermedad pueden basarse en los signos clínicos. El diagnóstico solo puede ser confirmado por examen microscópico del tejido cerebral después del sacrificio del animal.  Se realiza el examen histopatológico del tallo encefálico y por la detección de la forma anormal del prion por pruebas bioquímicas post mortem (Western Blot o Elisa).

 

Debido a que la EEB se propaga  a través de la importación de ganado desde países afectados y por los concentrados a base de harina de carne y hueso contaminado, todos los productos importados de origen rumiante deben ser vigilados. La medida central, es el control que se ejerce sobre la administración de alimentos concentrados, para los cuales se debe prohibir su fabricación con proteínas de origen rumiante.

 

En Colombia el Instituto Colombiano Agropecuario (ICA)  estableció en el 2001 el programa nacional de prevención de EEB reglamentado bajo la resolución 03153 del mismo año, la cual fija como objetivos, mantener un sistema de vigilancia epidemiológica y seguimiento continuo para la EEB, evaluar los riesgos endógenos y exógenos y establecer un sistema nacional de capacitación y divulgación sobre los aspectos concernientes a la EEB y su prevención. Establece además como obligatoria, la notificación inmediata de cualquier caso sospechoso con síntomas compatibles de esta patología, su atención inmediata y diagnóstico, la vigilancia epidemiológica se debe extender a plantas de sacrificio, predios, y empresas productoras de alimentos para rumiantes. Se debe además realizar la búsqueda, ubicación y seguimiento permanente de todos los bovinos, ovinos y caprinos importados desde países que registran o han registrado EEB.

 

Con respecto a las medidas de gestión contra riesgos, Colombia cuenta con 34 plantas registradas de producción de harinas de origen animal, dichas plantas están bajo monitoreo técnico (mínimo una vez por año) desde 2001, verificando que las condiciones de producción (temperatura, presión y tiempo de cocción) se ajusten a los estándares establecidos por la OIE y su posterior rotulado “prohibido su uso en la alimentación de rumiantes”, cuando se trate de proteínas de origen mamífero. Adicionalmente 81 plantas de alimentos suplementarios para bovinos son objeto de vigilancia y seguimiento por parte del grupo de regulación y control de alimentos del ICA y el laboratorio nacional de insumos pecuarios.

 

Bibliografía

 

OIE. (sf). Encefalopatía espongiforme bovina. Recuperado de web.oie.int/esp/ressources/BSE_ES.pdf

 

ICA. (sf). Encefalopatía espongiforme bovina. Recuperado de http://www.ica.gov.co/Areas/Pecuaria/Servicios/Enfermedades-Animales/Enc...(EEB).aspx

 

Velásquez, J.C., Villegas, A., Rodas, J.D. (2010) Encefalopatía espongiforme transmisible: Biología del prión y estado actual de la vigilancia epidemiológica en Colombia. Revista Colombiana de Ciencias Pecuarias, 23(2), 240-249. Recuperado de rccp.udea.edu.co/index.php/ojs/article/view/396/534