“Tanto El Volga como Camaguey, del Caquetá y del Meta, respectivamente, son fincas demostrativas del programa Ganadería Colombiana Sostenible, GCS, porque han implementado sistemas silvopastoriles intensivos (SSPi) y son consideradas así, porque son fincas modelo a nivel nacional en materia de productividad y sostenibilidad y, a su vez, escuelas de capacitación y de transferencia de conocimiento”.
 
El compromiso de los ganaderos colombianos y de FEDEGÁN es la sostenibilidad. Desde hace más de una década, FEDEGÁN y miles de productores en todo el territorio nacional le han apostado a la protección de flora, fauna, fuentes hídricas, captura de carbono y la implementación de sistemas silvopastoriles a través del programa Ganadería Colombiana Sostenible.
 
 

La historia se repite. Esta vez por causas indefendibles, miles de productores del campo que proveen bienes esenciales para llevar a la mesa de los colombianos, recibieron el impacto de la brutalidad de un paro armado que golpea sus menguados recursos. Asi lo indican muchos ganaderos que se ven impotentes ante el temor y la violencia de las armas.

 

La visita del Aphis significaba un avance en el proceso de apertura del mercado estadounidense a la carne colombiana, un anhelo para el sector ganadero en el que se viene trabajando desde hace más diez años después de la firma del TLC con Estados Unidos.

 

La gerente general del Instituto Colombiano Agropecuario (ICA), Deyanira Barrero, anunció que vendría una delegación de la autoridad sanitaria, que es homóloga del ICA, para conocer los procesos de la producción y exportación de carne, así como otros relacionados con este tema.

 

Varios temas direccionados al fortalecimiento del sector agropecuario hicieron parte de la agenda común entre los equipos de trabajo de la Gobernación del Huila y Tolima, que se reunieron con el propósito de proponer y concertar proyectos e iniciativas de impacto para la región. (Lea: Con maquinaria agrícola, Tolima moderniza su campo)

 

De acuerdo con la experta, en cualquier sistema productivo, bien sea con pastoreo hasta los estabulados y confindas todo el año, para incrementar la eficiencia de conversión de los alimentos en carne y leche es necesario:

 

“La Colombia urbana, que conoce apenas a distancia el paro armado, se impresiona con el número de camiones quemados, sin reparar que, detrás de esa expresión de violencia, se esconde una verdadera tragedia, que no solo afecta las economías locales, sino que, todavía más grave, es una ostentación de control armado sobre el territorio y sobre la vida de las personas. Los camiones se apagan, pero el terror se queda”.
 
 

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