“Gobierno no puede seguir patinando con trámites y estudios y debe acelerar la admisibilidad de la carne a Estados Unidos”: Lafaurie
Publicado por Fedegán on Saturday, 29 August 2026
El país del norte atraviesa una escasez de ganado y de proteína de origen animal sin precedentes y Colombia tiene como suministrarles estos requerimientos. José Félix Lafaurie, presidente ejecutivo de Fedegán, advierte en su más reciente columna que EE. UU. tiene una necesidad que no es de poca monta: satisfacer la demanda de consumo de 150 hamburguesas/habitante/año, es decir, algo más de 50 mil millones de hamburguesas.
Para José Félix Lafaurie, presidente ejecutivo de Fedegán, la admisibilidad sanitaria que daría acceso al mercado estadounidense no puede seguir patinando entre trámites y estudios, mientras otros países ocupan el espacio que hoy se abre con la autorización del presidente Donald Trump para importar 300.000 toneladas de carne de res en los próximos 90 días.
Este es el llamado que acaba de hacer en su columna de opinión titulada Es Ahora o Nunca.
"Después de catorce años del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos, nunca las circunstancias habían coincidido de manera tan favorable: Estados Unidos necesita carne, Colombia puede producirla y estamos negociando con ellos. Es ahora... o nunca", reiteró.
El dirigente considera urgente diseñar una hoja de ruta para avanzar en esa necesidad con gran celeridad. "No pretendemos preferencias ni desconocer exigencias sanitarias, solo que reconozcan el acceso a los subproductos cárnicos originarios de Colombia", insistió.
Lafaurie invita en su columna a los ministerios de Comercio y de Agricultura, así como a la Cancillería, el ICA y el INVIMA, a trabajar de la mano con el gremio ganadero y resolver los pendientes relacionados con la admisibilidad sanitaria de la carne en el país del norte.
Oportunidad de nicho
Para Lafaurie existe una gran oportunidad de mercado. Estados Unidos, uno de los grandes consumidores de carne bovina, atraviesa una escasez de ganado sin precedentes en su historia reciente, con un inventario que cayó a 86,2 millones de cabezas, el nivel más bajo en 75 años.
Este factor de mercado disparó los precios de la carne y de su expresión más popular: la hamburguesa, el lunch de la inmensa clase media estadounidense.
Ante esta circunstancia, el olfato político de Trump (con los precios de la carne subiendo y las elecciones de noviembre a la vista) lo llevó a autorizar la importación adicional de 300.000 toneladas de carne bovina en 90 días.
No parece una necesidad pasajera, pues Estados Unidos puede recomponer rápidamente su economía ganadera, pero el crecimiento de la población mundial viene generando una escasez permanente que podría extender las importaciones adicionales más allá de los 90 días.
Lo que necesitan
Estados Unidos necesita carne y Colombia tiene con qué suministrarla: una oportunidad comercial sin antecedentes para la ganadería nacional. El país cuenta con una población de cerca de 30 millones de bovinos y un componente amplio de razas cebuinas alimentadas a pasto.
"El mercado estadounidense demanda carne magra para mezclar con sus cortes grasos y abastecer su gigantesco mercado de carne molida", recalcó el dirigente gremial.
Esa cifra (más de 50 mil millones de hamburguesas consumidas cada año en Estados Unidos) explica por qué ninguno de los actores involucrados considera esta una necesidad menor.
Reconversión social
El dirigente considera que el tema trasciende las exportaciones y se convierte en un factor que impulsaría la economía ganadera, con implicaciones sociales directas.
Al lograr la admisibilidad en el mercado estadounidense se generaría una demanda sostenida de carne y se enviaría una señal económica a toda la cadena productiva, hasta llegar al pequeño criador del Caribe y el trópico bajo.
Miles de productores que hoy sobreviven ordeñando vacas de cuatro o cinco litros y destetando terneros de apenas 160 kilos podrían producir terneros de 200 kilos o más en menos tiempo, un mejor negocio para el pequeño ganadero. Y de rebote, la oferta de leche nacional, se especializaría, igualmente, generando en ese mercado una mejor dinámica.
Lafaurie considera urgente, además, protocolizar de manera prioritaria un esquema de trazabilidad regionalizada.
Todos estos instrumentos, junto con el respectivo análisis, deberán presentarse en el marco de la negociación que adelanta el Gobierno nacional sobre la admisibilidad de la carne de res en Washington.














